Vida universitaria

Mensaje de despedida de Violeta Beltrán, secretaria de la Oficina de Notas y Evaluaciones

14/08/2026
Queridos jefes y compañeros:

Agradezco a la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) por haberme aceptado y trabajar en la Facultad de Estudios Generales Letras.

Cuando ingresé a la Facultad, la señora Teresa Carranzala, la entonces secretaria académica, me explicó las labores que realizaría en esta Unidad, entre ellas, algunas funciones de confianza, las evaluaciones continuas y los exámenes. Comencé trabajando cerca de la Oficina del Decano, Pedro Rodríguez. Posteriormente, pasé a la Oficina de Atención de Profesores, donde tuve como jefa a Aracelis Bustelo y compartí con mis queridos compañeros Carmen Villa, Eutemio Casanueva y George Vargas.

Tiempo después, debido a una remodelación y a pedido de nuestra queridísima Nahil Hirsh, quien ahora se encuentra en el cielo, pasé a trabajar a la Oficina de Notas y Evaluaciones. Allí tuve como jefa a Úrsula y compartí con mis compañeros Ronel, Natalia Lara y Gaspare. Con el tiempo, Natalia se retiró y llegó Patricia; luego se fue Gaspare e ingresó Andrés. Ahora me toca a mí partir y será Aixa quien se incorpore a esta oficina.

Durante todos estos años en la Oficina de Notas y Evaluaciones he adquirido muchísima experiencia y, sobre todo, he trabajado con dedicación y sin parar. Nuestro trabajo comienza con los cursos de verano, continúa con el primer semestre en marzo y luego con el segundo semestre en agosto, incluyendo la elaboración y revisión de sílabos, las evaluaciones continuas, los exámenes y muchas otras actividades que hacen posible el buen funcionamiento de la Facultad.

También aproveché cada uno de los cursos de actualización gratuitos que nos brindó la Universidad. Asimismo, tuve la oportunidad de estudiar por un año el curso de Asistente para Administración de Oficinas. Fue una experiencia muy bonita, porque tenía un grupo de estudio con el que nos  amanecíamos en la Universidad preparando los trabajos que nos dejaban. Tuve la oportunidad de conocer personas de diversas facultades y cada uno de nosotros pudo enriquecerse con las experiencias y conocimientos de los demás. Como este curso era becado no podía salir jalada, tenía que aprobarlo sí o sí. Lo aprobé.

Los valores de la familia son una parte fundamental en nuestra vida, porque se pueden aplicar en la vida diaria:  la transparencia, honradez, sinceridad, honestidad, responsabilidad y el control de lo que uno dice. Si decimos algo que no es verdad, uno puede dañar al prójimo injustamente y lo que se esparce ya no se puede recoger.

De los valores que promueve la Universidad, quiero destacar especialmente la oportunidad de estudiar y capacitarnos que la PUCP brinda gratuitamente a sus trabajadores. Yo aproveché cada una de esas oportunidades, porque considero que aprender constantemente nos ayuda a abrir la mente y a prepararnos para adaptarnos a los cambios que se presentan a lo largo de la vida. Aunque a veces nos dé miedo empezar algo nuevo, debemos atrevernos y arriesgarnos.

Asimismo, cuando a la Facultad se le presentan desafíos inesperados, es precisamente en esos momentos cuando podemos darnos cuenta de que algo está fallando y necesita mejorar. Pero siempre se llega a la verdad, aunque parezca imposible. Y así, a través de nuestras debilidades, nos hacemos más fuertes.

Considero importante valorar y motivar a las personas que trabajan en la Unidad y que los jefes lo expresen abiertamente: «Te valoramos porque realizas un trabajo eficiente individual y en equipo, y porque si todos estamos unidos aunque el eslabón se rompa, todos podemos ayudar a continuar con el trabajo». En realidad, todos somos importantes.

Me despido agradeciendo a la Universidad, docentes, jefes de prácticas, alumnos, a nuestra Decana Claudia Rosas Lauro, a todos los jefes y compañeros de trabajo de Estudios Generales Letras. Gracias por todo lo que aprendí, por todo lo que aporté a nuestra Unidad y porque todo el personal de Letras son personas que trabajan con dedicación y responsabilidad, para sacar adelante a nuestra queridísima Facultad.

Con mucho cariño,

Violeta Beltrán.